
La investigación sobre el ataque armado registrado en la subcomisaría de la colonia Naranjito, Canindeyú, suma nuevos elementos tras las autopsias practicadas a los agentes fallecidos.
De acuerdo con el informe preliminar, el suboficial Herminio Ojeda presentaba una lesión compatible con un disparo efectuado a muy corta distancia, mientras que Atilio Martínez habría sufrido una grave herida antes de recibir otro impacto en la cabeza.
El médico forense Pablo Lemir sostuvo que los indicios encontrados son compatibles con disparos de ejecución. Además, los cuerpos presentaban importantes quemaduras provocadas durante el ataque.
![]()